Blue Origin entra en el negocio del internet por satélite con una constelación de más de 5.400 satélites que promete 6 Tbps de capacidad total para empresas, centros de datos y gobiernos
Blue Origin entra en el negocio del internet por satélite con TeraWaveuna red orientada a empresas, centros de datos y gobiernos que promete hasta 6 Tbps de capacidad total mediante una constelación multiórbita de más de 5.400 satélites. La compañía llega tarde a un mercado que SpaceX ya domina desde hace años, y tendrá que competir también con el Proyecto Kuiper de Amazon.
Según publican desde Comprobación del cuadernoTeraWave está diseñado para conectividad fiable en operaciones críticas con un despliegue previsto para finales de 2027. Blue Origin no ha detallado aspectos como las frecuencias de espectro empleadas, los tiempos de latencia frente a Starlink o la capacidad por usuario en condiciones reales. Y los retos técnicos son considerables.
Una constelación de más de 5.400 satélites con enlaces láser
La constelación de TeraWave estará formada por 5.408 satélites, la mayoría en órbita baja terrestre conectados con terminales en tierra mediante enlaces de radiofrecuencia de hasta 144 Gbps. Esto permite mover cantidades masivas de datos sin depender de infraestructura terrestre tradicional, lo que resulta útil para zonas remotas o despliegues temporales de alta demanda.
Un grupo más pequeño de 128 satélites en órbita media actuará como columna vertebral de alta capacidadutilizando enlaces ópticos láser para mover datos a escala de terabits entre satélites y con la infraestructura terrestre. Estos enlaces ofrecen menor latencia y menos interferencias que la radiofrecuencia, pero requieren una alineación muy precisa y condiciones de operación estables —cualquier desviación en la trayectoria o vibración afecta la conexión—.
El mantenimiento de miles de enlaces láser simultáneos es uno de los mayores desafíos técnicos del proyecto. Tampoco se sabe si TeraWave es una evolución de proyectos anteriores o un programa completamente nuevo, ni cómo se coordinará con la capacidad de lanzamiento propia de la compañía mediante su cohete New Glenn.
TeraWave no va al mercado de consumo masivo —donde Starlink ya ofrece velocidades de hasta 2 Gb y ha estrenado recientemente antenas con WiFi 6 a precios más competitivos— sino a clientes empresariales y gobiernos donde el rendimiento predecible justifica tarifas superiores. SpaceX ya tiene Starshield para este segmento, mientras que Starlink también apunta a integrar servicios móviles con su red satelital.
El Proyecto Kuiper de Amazon también ha anunciado terminales de clase empresarial, aunque su despliegue va con retraso respecto a lo inicialmente previsto. Blue Origin tendrá que fabricar miles de satélites y lanzarlos según calendario mientras mantiene enlaces ópticos fiables en múltiples órbitas, todo sin la ventaja operativa de SpaceX, que ya gestiona maniobras masivas de su constelación para evitar desastres de basura espacial.
La promesa de hasta 6 Tbps es una capacidad máxima teórica que no garantiza rendimiento en condiciones realesy la ausencia de detalles sobre latencias objetivo o casos de uso concretos nos sitúa ante un anuncio corporativo pensado para generar ruido. Blue Origin quiere ir más allá de los cohetes, pero habrá que ver si puede cumplir plazos y mantener enlaces ópticos a escala industrial, porque sobre el papel el salto técnico es enorme.











