La magia de la Euroliga y la condición de ser, como mínimo, la segunda mejor competición de baloncesto del planeta, se volvió a demostrar en el BMW Park de Múnich, que acogió uno de los mejores partidos en lo que va de temporada entre el Partidista de Joan Peñarroya, y el líder de la competición, el Hapoel-Tel-Aviv de Dimitris Itoudis.

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