El Barça necesitaba la victoria ante un rival de entidad como el Atlético y la consiguió con orgullo, sufrimiento y también fases de muy buen juego en un Spotify Camp Nou que se convirtió en el jugador número ’12’ como en los viejos tiempos. Los goles de Raphinha, Olmo y Ferrats dieron la vuelta al inicial de hermanos. Un gran triunfo para reforzar el liderato y poner la máxima presión al Real Madrid.
Prolegómenos de partido grande, el primero en horario nocturno para lucir mejor un Spotify Camp Nou siempre imponente. Juego de luces, música a todo trapo y el himno a capela para hacernos una idea de cómo retumbará y lo espectacular que será el estadio cuando esté al máximo de su capacidad.
Pedri se sumó a la causa desde el inicio y Lamine pronto empezó a hacer de las suyas. Aunque la primera fue de Raphinha en un disparo que se fue alto.
Mazazo… y reacción
Al Atlético le duró minutos la fogosidad inicial, se fue Johnny por lesión, entró Koke y se sintió más cómodo en su estilo de siempre, el de juntar líneas atrás y buscar mortíferos ataques, Y así fue como se adelantó. Cubarsí se queda enganchado tras el pase en profundidad de Molina y Baena, con calidad, super-ó a Joan Garcia de vaselina. Inicialmente De Burgos Bengoetxea no lo concedió, pero el VAR sí validó la posición del almeriense.
No hay nada más efectivo que levantarse de inmediato cuando se ha recibido un golpe. Es lo que hizo el Barça. Es en estos momentos cuando deben aparecer los futbolistas más determinantes. Como Pedri y su varita mágica. La sacó a pasear para un pase estratosférico a Raphinha No lo desaprovechó el de Porto Alegre. Dejó con el molde a Oblak en su salida. Se escoró con un preciso toque y empató solo siete minutos después.
Fueron minutos de amor propio y de muy buen fútbol, minutos de superioridad de los de Hansi Flick, que recordaron a la temporada pasada. Solo faltó el acierto de Lewandowski para darle la vuelta antes del descanso. Barrios hizo penalti a un Dani Olmo muy mejorado, pero el polaco, incomprensiblemente, la envió a las nubes. Tampoco atinó en el cabezazo tras un brutal pase de Lamine, pues se encontró con una no menos fantástica estirada de Oblak.

La acción del penalti de Barrios sobre Dani Olmo / San Valentín Enriquece
Gol y lesión de Olmo
Raphinha también protagonizó la primera de la reanudación. Aquí no estuvo fino el brasileño, pues cruzó demasiado el chut tras recibir de Lamine. Arrancó la segunda mitad con sensación de que Barça iba a necesitar reconectarse de nuevo ante un Atlético muy selectivo en sus ataques. Aun así, los de Flick pudieron correr y cuando aparecen los huecos, Dani Olmo se transforma en letal.
En una jugada que inició, cómo no, Pedri, y en la que también participó Lewandowski, el más certero fue Olmo con un zurdazo cruzado imposible para Oblak. Se lesionó de la clavícula el de Terrassa en la acción, fue su último servicio del partido.
Lamine se llenó de balón y disparó fuera en una ocasión clarísima que hubiera sido la sentencia e instantes después, Pedri se echó al suelo para enmudecer el Cam Nou. Entró Christensen por Lamine para acabar con tres centrales. Había que resistir como fuera. Almada pecó de ‘chupón’ cuando lo tenía todo para marcar. También la tuvo Rashford antes de poner Ferran Torres la puntilla. Un triunfo que sabe a gloria.














