Uno de los temas más comentados desde este sábado es el parón que hubo en el partido de Jannik Sinner. El italiano, totalmente acalambrado y sin poder moverse, estaba en serio peligro de quedarse fuera del Open de Australia. Su rival, Eliot Spizzirri, le rompió el saque en el tercer set y, tras haber ganado el primero, hacía saltar las alarmas en Melbourne.
Unas alarmas que apagó la propia organización, utilizando el protocolo de calor en todas las pistas del torneoya que el medidor marcaba un número muy cercano a 5, el máximo nivel que obligaba a detener los partidos. Una ‘ayuda’ en el momento perfecto para Jannik Sinner, que tuvo tiempo para dirigirse a los vestuarios y superar el problema. Acabó ganando el partido como si nada hubiera pasado.

Boris Becker, crítico con Sinner / Joe Castro
Ante esta situación, Borís Becker, conocido por mojarse en temas polémicos, quiso dar su opinión. “Tienes que beber mucho y asegurarte de permanecer a la sombra, pero también es una cuestión de forma física. ¿Cómo de en forma te mantuviste durante el parón invernal?“, inició el extenista germano, que puso el foco en la pretemporada del italiano como el posible motivo de los calambres.
“Hay varios factores. Tienes que cambiar tu estrategia, hacer peloteos más cortos y obligar a tu oponente a correr más“, aconsejó Becker a Jannik Sinner, que no es la primera vez que sufre una situación similar. De hecho, en Wimbledon también estuvo contra las cuerdas, en aquella ocasión ante Grigor Dimitrov, y un parón para cerrar el techo le dio alas para remontar.

El pecador sólo podía caminar / AP
“El partido me recuerda al de hace un año contra Rune en la cuarta ronda, cuando fue exactamente igual. Con Jannik no estoy seguro de si es un problema físico o mentalporque al principio del tercer set todavía estaba en buen tono, pero, por supuesto, hacía un calor infernal”, recordaba Becker, que fue entrenador del tenista danés durante poco más de cuatro meses.
“Yo mismo recuerdo una final a 42 grados”
Además, el germano no considera que el calor sea una novedad en el mundo del tenis. Él también lo sufrió en sus propias carnes. “Yo mismo recuerdo unos cuartos de final contra Mats Wilander (1990) a 42 grados centígrados. En aquel entonces no había reglas de calor ni techo“, zanjó. Unas declaraciones que ponen en entredicho la actuación de Australia en la jornada del sábado.
Australia también ha tomado cartas en el asunto en la jornada de este mismo lunes, colocando a Jannik Sinner en el turno de noche y con el peligro de que pueda coincidir con el partido de Novak Djokovic y Jakub Mensik. La organización no quiere que se repita el episodio del sábado y opta por colocar al número dos del mundo en la Margarita Cortey no en la Rod Laver Arena.














