Brahim Díaz, disputó su último partido con el Real Madrid en Vitoria ante el Alavés, hace más de un mes, con un Xabi Alonso al borde del filo que, finalmente terminaría cayendo tras finalizar la Supercopa de España. Un mes que le ha servido para obtener una versión diferencial y zafarse de momentos muy delicados en la casa blanca.
El jugador del Real Madrid viajó a Marruecos para afrontar uno de sus mayores retos futbolísticos: convertirse en una estrella nacional. El plan se podría decir que salió, casi, a la perfección. Fue capaz de anotar en 5 partidos consecutivos — el único en la historia de la Copa África que lo ha lograrlo —, ser reconocido como MVP de varios encuentros, bota de oro del torneo y, de no haber sido por un “Panenka” que recordará toda su vida, pudo haber convertido a los Leones del Atlas campeón 50 años después. Pese a ello, supo echarse al pueblo marroquí a sus espaldas, volvió a sentirse un líder y ahora, puede regresar al club con un estatus mayor.
Brahim recibe el premio al máximo goleador de la Copa África de manos de Infantino. / JALAL MORCHIDI / EFE
UN GIRO DE 360 GRADOS EN EL BANQUILLO
El malagueño se incorpora este jueves a los entrenamientos y, la nota más llamativa en su vuelta a Valdebebas ha sido no ver a Xabi Alonso, de quién se despidió públicamente a falta de poder hacerlo en persona. Sin embargo, será recibido por Álvaro Arbeloa, el entrenador-gestor que parece ir adaptándose al cargo y haber conectado de lleno con los jugadores, que tuvo estas buenas palabras hacia Brahim en su última rueda de prensa: “Ha hecho un torneo excepcional. Tengo muchas ganas de recibirle y darle un abrazo. Es un chico con muchas cualidades que en nuestra forma de jugar se puede adaptar a muchos puestos”.
AUSENTE EN LOS BATACAZOS
Algo por lo que el aficionado madridista nunca le echará la culpa, será por la pérdida de la Supercopa y la eliminación ante el Albacete. Buena prueba de ello es que tampoco presenció la feroz pitada del Bernabéu el día del Levante y, al contrario de sus compañeros, se libró del aguacero. Todo esto le hace salir bien parado en un momento donde la frescura y las caras nuevas le sientan de maravilla al Real Madrid.
SU NUEVO ESTATUS
Es evidente que el estado de forma actual del jugador es algo de lo que el equipo buscará aprovecharse. Viene con la confianza elevada, inspirado de cara a puerta y si algo ha demostrado en el Madrid, es que se entiende muy bien con todos los compañeros dentro del campo y, sobre todo, se asocia fácilmente con los pesos pesados. Un mes, en el que a él le salía todo, y jugadores de su perfil en el equipo blanco no han sabido exprimir al máximo sus oportunidades.
Cuando parece volver a salir el sol en Valdebebas, Brahim tiene todo de cara para efectuar su vuelta. Tras golear al Mónaco en Champions, el equipo se quiere olvidar del pasado y afronta un partido clave en La Cerámica por el devenir del campeonato en el que tan solo un punto le separa de la primera plaza.













