Minutos después de su tercer empate consecutivo en Liga, el domingo en Montilivi, Xabi Alonso intentaba ver el vaso medio lleno. “Tenemos el miércoles la ocasión en ‘Bilbado’. ¡En Bilbo, perdón!”. Fue un simple lapsus, que corrigió enseguida, llamando a la capital vizcaína que visita el real madrid por su denominación en euskera, lengua materna del entrenador tolosarra.
Quizá para evitar que se repitiera el lapsus, Alonso eludió en su rueda de prensa previa apelar a la ciudad en la que jugará contra el Atlético “un clásico del fútbol español”. Será la primera vez en su carrera como entrenador que pise San Mamésun estadio con el que tiene una historia peculiar.
16 visitas a Bilbao como jugador
Por supuesto, lo visitó muchas veces como futbolista. 16, para ser precisos, lo que convierte al Athletic en el sexto equipo al que más veces se enfrentóempatado con Málaga y Osasuna. Es también el segundo ante el que vio más tarjetas amarillas, con 10 (el primero es el Barça) y el oponente frente al que vio una de las seis tarjetas rojas que le mostraron en su carrera. Fue, de hecho, la primera de su vida, en su debut en la vieja ‘Catedral’, en su única victoria con la camiseta de la Real Sociedad (1-3, en 2001).
Xabi Alonso, en un Athletic-Real Madrid en el año 2010. / Alfredo Aldaí / EFE
Allí, como visitante, tiene un balance de cuatro victorias, un empate y cuatro derrotas como futbolista. Con el Real Madrid, sumó tres victorias por 0-3 y un empate a uno. Nunca marcó en sus nueve visitas a Bilbaotodas ellas en Liga, y en siete de esos partidos acabó amonestado.
Cuatro partidos con Euskadi
Esta sería, a priori, la historia de Xabi Alonso en San Mamés, en el viejo y en el nuevo. Sin embargo, el histórico no oficial recoge una peculiaridad: el hoy entrenador del Real Madrid jugó cuatro veces como local en Bilbao. Lo hizo defendiendo la camiseta de la selección de Euskadien el contexto de los partidos amistosos navideños que se popularizaron hace unos años.
Los dos primeros partidos de Alonso con la camiseta verde fueron en 2001 y 2002, durante sus dos primeras temporadas como jugador de la Real Sociedad, tras una exitosa cesión de media temporada en el Eibar. En su debut, Euskadi derrotó a Ghana (3-2) y en el segundo de esos partidos, Macedonia rascó un empate (1-1) en San Mamésen un partido en el que se tuvo que retirar lesionado a los tres minutos.

Xabi Prieto, Aritz Aduriz y Xabi Alonso en una fiesta vasca. / Javier Etxezarreta / EFE
En 2004, Alonso fichó por el Liverpool, lo que resultó incompatible con jugar el amistoso navideño con Euskadi, dado que la Premier League no se detiene en esas fechas. No volvió a jugar con la selección vasca hasta 2010cuando ya era campeón del mundo con España y había fichado por el Real Madrid. Dos condicionantes conflictivos en el contexto de un partido cuyo ‘leit motiv’ es la reivindicación de la oficialidad de Euskadi como selección.
Las pitadas de la ‘Catedral’
Para ese Euskadi-Venezuela de las navidades de 2010, el entonces entrenador del Real Madrid, José Mourinho condicionó su autorización a que Xabi no jugara más de 30 minutos. José Mari Amorrortu y Mikel Etxarri, los seleccionadores vascos, cumplieron con el trato y le dieron entrada en el segundo tiempo. La reacción de una parte de San Mamés fue dar la bienvenida al partido al centrocampista de Tolosa con una sonora pitada.
“No me ha sorprendido”confesó después Xabi, que prefirió poner el foco en que disputar ese partido contra Venezuela, “para mí era importante porque siempre es especial”. “Así que todos contentos”cerró el hoy entrenador del Real Madrid, sin querer dar más cancha a la polémica tras la victoria vasca por 3-1.

Xabi Alonso, durante un partido con la selección de Euskadi en 2012. / JAVIER ETXEZARRETA / EFE
Refrendó esa postura un año después, cuando los seleccionadores volvieron a llamarle para enfrentarse a Túnez y Alonso atendió el requerimiento para un partido que, de nuevo, se iba a jugar en San Mamés. Como el año anterior, Xabi salió desde el banquillo a jugar la última media hora. Como el año anteriorla reacción de una parte de la afición vasca fue recibir a uno de los suyos con una pitada en un partido que acabó con 1-1.
Alonso aún disputaría un partido más, el quinto de su carrera, con la selección vasca. Fue en 2012 contra Bolivia (6-1), pero esta vez en Anoeta, un campo infinitamente más amable para él. Nunca más volvió a jugar en San Mamés como local. De hecho, nunca llegó a hacerlo en el nuevo estadio bilbaínoque sustituyó al viejo en 2013. Hoy, se estrena en él como entrenador. Visitante, claro.













