El adiós de Xabi Alonso del Real Madrid no es solo un fracaso deportivo y de planificación para la directiva blanca, también es un agujero enorme en el ámbito económico. El tolosarra solo ha aguantado siete meses en el cargo y Florentino estaba esperando el momento de una nueva derrota para cesarlo definitivamente. Aunque Xabi aguantó hasta después de la Supercopa, su destino estaba decidido mucho antes. Sus cartas estaban marcadas.
La relación entre la cúpula blanca, el vestuario y Xabi Alonso estaba en el peor momento de los últimos meses. Parte de la plantilla estaba cansada de los métodos de su entrenador y se quejaban cada dos por tres a los directivos, intentando precipitar su salida, mientras que en las altas esferas se estaba esperando al momento idóneo para sentenciarlo. Todas las informaciones posteriores después de la final afirmaban que su puesto no corría peligro, pero tras la reunión entre ambos terminaron por cerrar su etapa de blanco.
El traspaso al Bayern Leverkusen
Para analizar el dinero que se ha gastado el Real Madrid en esta operación tenemos que dividir la etapa de Xabi Alonso en tres. La primera, evidentemente, es el fichaje del propio entrenador procedente del Bayer Leverkusen.
Xabi Alonso en su presentación con el Real Madrid /Real Madrid
El tolosarra tenía contrato en vigor cuando los blancos quisieron traerlo para Chamartín y finalmente terminaron acordando con el club de la píldora un traspaso por unos 15 millones de euros, según informó en su momento Kicker. Fue el tercer técnico más caro de la historia, solo superado por Nagelsmann y Grahan Potter. Por cada uno se pagaron 25 kilos.
Una cláusula salvó un desastre mayor
La llegada de Xabi era un fichaje de club, un proyecto de futuro. En la cúpula blanca vieron al tolosarra como al siguiente gran entrenador del Madrid y se esperaban que su etapa durara muchos años. Por tanto, se le hizo un contrato acorde y firmó por tres temporadas.
Al no ser una dimisión y ser un despido, el Real Madrid debía abonar la totalidad del contrato a Xabi, pero antes de la firma se añadió una cláusula que salvó al Madrid de un descalabro mucho mayor. El ex del Leverkusen cobraba ocho millones netos por curso, lo que suponía un gasto de 16 brutos al año para el Madrid. Si hubiesen tenido que pagar todo el contrato, el finiquito les hubiera salido a 48 millones de euros.

Xabi Alonso saluda a Florentino Pérez en la entrega de premios de la Supercopa. /EFE
El Madrid se aseguró antes de la llegada del técnico de meter en el contrato una cláusula donde, si era despedido durante el primer curso, solo se le abonaría el dinero del primer año, eximiéndose de pagar las dos siguientes temporadas. Esto deja al Madrid con un gasto de 16 kilos de salario.
El finiquito de su predecesor
Aunque para fichar a Xabi el Real Madrid tuvo que desprenderse primero de carlo anceloti. El italiano terminó agotando su crédito el curso pasado tras no ganar ningún título y los blancos tenían claro que era el momento del cambio.
A Ancelotti le quedaba un año de contrato en el momento de su salida y, según se informó desde Madrid, los blancos asumieron el último año en el finiquito. Otros once millones de euros brutos que se le tienen que añadir al total de la ‘operación Xabi Alonso’.

Vinicius Jr y Ancelotti, en su etapa en el Madrid /EFE
En total, los blancos se han gastado 42 millones de euros. Una cifra que demuestra el gran fracaso de la directiva blanca. Se dejó atrás al pasado para apostar de lleno por un nuevo proyecto y a los siete meses se lo fulminaron. Xabi no estaba dando con la tecla con el equipo, pero el Madrid no tuvo paciencia y lo terminó paganado caro, literalmente.












