Venezuela ha copado en la última semana la actualidad informativa a nivel internacional. El bombardeo dirigido por los Estados Unidos sobre Caracas y la posterior captura del presidente Nicolás Maduro a manos de su homólogo Donald J. Trump han supuesto un revolcón en la geopolítica globalsumiendo al país caribeño en días de suma incertidumbre.
El fútbol, dicen, es el opio del pueblo. Un excelente argumento para evadirse de los problemas y Jon Mikel Aramburu ha querido aportar su minúsculo grano de arena para hacer más llevadera las vivencias de su compatriotassea cual sea su espectro político, en estas jornadas tan oscuras.
Porque sí, Jon Mikel Aramburu es nacido y crecido en Venezuela e internacional con la selección vinotintocamiseta que ha defendido en dieciocho ocasiones desde su debut en junio de 2023.

Aramburu, con la selección de Venezuela, ante Luis Díaz /EFE
No pierde la titularidad
Aramburu, de abuelos vascos, juega en la Real Sociedad después de quemar etapas en las inferiores de Zubieta, en La Guaira venezolana y en el Stadium Gal del Real Unión de Irún. Titular indiscutible en el lateral derecho con Sergio Francisco, los planes no han cambiado para él con la llegada de Materazzoquien reserva esa parcela del campo para el jugador hispanovenezolano.
De corte defensivo, con un perfil de lateral a la antigua usanza, poco dado a coquetear con el ataque, Aramburu tuvo su momento de gloria en Getafe, en una de las semanas más complicadas a nivel personal. El jugador se erigió en el héroe de los ‘txuri-urdin’ anotando el 1-2 del triunfo en el Coliseum, nada más y nada menos que en el minuto 96. “Estoy muy feliz porque no suelo marcar muchos goles, y además ha servido para ayudar con tres puntos al equipo en un campo complicado“, decía al concluir el encuentro en el sur de Madrid.
Recuerdo para Venezuela
Aramburu y Yangel Herrera, comparten vestuario en el Reale Arena y en la Selección, siendo los dos únicos venezolanos que militan ahora mismo en Primera División. También estaba Salomón Rondón, pero su periplo en el Real Oviedo finalizó de forma abrupta. El blanquiazul no quiso perder la oportunidad de enviar un mensaje a sus compatriotas: “Mi familia y mi país Venezulena, que ahora pasa un momento complicado. Se lo dedico a ellos”.














