España lo ha vuelto a hacer. En una Plaza de Toros de La Línea de la Concepción con un público volcado, la selección nacional de pádel firmó un fin de semana perfecto. El equipo masculino conquistó su duodécimo título europeo en catorce edicionesmientras que el conjunto femenino completó su triplete de oro tras el Europeo 2024 en Cagliari y el Mundial de Doha. Dos nuevas coronas que consolidan el dominio absoluto del pádel español en el continente.
En hombres, el primer golpe lo dieron Alex Ruiz y Juanu Esbrriquienes sellaron el punto decisivo ante los combativos hermanos Deus. Con un 6-4 y 7-5 trabajado y un ‘smash’ final de Ruiz que levantó a todo el público, España encarriló su duodécimo oro continental. El malagueño, motivado por el ambiente local, y un Esbrí sólido y sereno marcaron la diferencia ante una Portugal que demostró por qué sigue siendo una de las grandes potencias europeas.
El punto decisivo lo conseguirían después Álvaro Cepero y Javi Leal tras ganar por un doble 6-4 a Araújo y Graca dando de esta manera el título a una selección española que no ha perdido ningún partido en La Línea.
En la pista, la tensión y la emoción convivieron con el respeto. Los portugueses, luchadores incansables, se dejaron el alma en cada punto. “Lo bonito de estos chicos de verde es que nunca se rinden”, destacaron desde la organización. Pero el ADN ganador de España volvió a emerger. “Al final gana el equipo más fuerte”, resumió con justicia el presidente de la FIP, Luigi Carraroquien destacó además el crecimiento de países como Países Bajos, Bélgica o Suecia en esta histórica primera edición de la Final 8.
El bronce se lo llevó Italia tras vencer a la sorprendente Países Bajos con triunfos en los dos partidos disputados en la pista tres del recinto.
Sin opción para las francesas
Y si la victoria masculina desató la euforia, el triunfo femenino unas horas antes la elevó al máximo. Las jugadoras de Icíar Montes se impusieron con autoridad a Francia para levantar el título en casa, en un gran ambiente. El primer punto lo firmó la dupla formada por Lucía Sainz y Martina Calvouna combinación de experiencia y juventud que arrasó por 6-3 y 6-0 a Touly y Ginier. En apenas una hora cerraron un partido perfecto que reflejó la armonía del grupo.

Lucía Sainz y Martína Calvo mostraron una gran conexión en la pista / FIP
“Nos hemos divertido y jugado muy bien”, explicó Sainzmientras que Calvo, de apenas 16 años, reconocía la conexión instantánea con su compañera: “Aunque no solemos jugar juntas, conseguimos un nivel muy alto”. La complicidad entre ambas fue tal que hasta compartieron bromas tras el triunfo: “Solo diré una palabra: Tortilla”, sonrió Martina ante las risas de su capitana.
El segundo punto lo firmaron Jessica Castelló y Lorena Rufo, que sellaron el oro con un 6-2 y 6-3 ante las experimentadas Alix Collombon y Léa Godallier. Las francesas, muy competitivas, vendieron cara su derrota, dejando claro que el nivel europeo crece a pasos agigantados. Collombon lo había advertido: “Somos las ‘outsiders’, pero lo daremos todo”. Y así fue: resistieron hasta el final, recibiendo la ovación del público tras un duelo intenso y emotivo.

Duro partido de Rufo y Castelló ante las francesas Collombon y Godalier / FIP
La emoción se desbordó tras el punto final de Rufo. Entre abrazos y lágrimas, las españolas celebraron junto a su público un título especial. “Jugar en casa es increíble. Nos han apoyado del primer al último punto”, reconoció Castelló. Su compañera Rufo resumió el sentir de todo el equipo: “Hemos sido un grupo unido, con mucha energía positiva. Representar a España así es un orgullo enorme”.

El equipo femenino español ha sido muy suprerior al resto en el Europeo / FIP
Igual que en categoría masculina, en la femenina también Italia lograba hacerse con el tercer peldaño del podio tras ganar a otra de las selecciones que ha demostrado en Cádiz que hay que tener en cuenta como es Bélgicapese a que perdió por 2-0 ante las italianas de Marcela Ferrari.
En las gradas, el presidente de la Federación Española de Pádel, Ramón Morcillo, y el de la FIP, Luigi Carraro, fueron testigos de una fiesta total. “España sigue siendo el equipo más fuerte de Europa y un ejemplo para todos”subrayó Carraro, recordando que detrás del dominio español “hay una Europa que crece, que mejora y que sueña”. Y aunque el trono sigue siendo rojo, el futuro del pádel continental brilla más que nunca.














