Hoy se ven las caras el Rácing de Santander y el Barça. La relación entre cántabros y el club blaugrana es como mínimo curiosa.
Cantabria es una de las comunidades autónomas españolas con menos extensión y población. En el Barça solo han jugado seis jugadores cántabros aunque tres de los entrenadores de la historia blaugrana nacieron en esta comunidad autónoma.
Enrique Orizaola, Laureano Ruiz y Quique Setién entrenaron al conjunto blaugrana en un contexto difícil supliendo siempre a un entrenador a media temporada. Laureano fue el relevo de Michels así como Orizaola lo había sido de Brocic y Quique Setién lo fue de Valverde. Lidiar con Kubala, Cruyff y Messi, tres leyendas del club, es uno de los nexos en común de estos ‘místers’ nacidos en tierras cántabras.
Enrique Orizaola fue entrenador del Barça en la temporada 1960-61 / FCB
Si los técnicos blaugranas nacidos en Cantabria tuvieron que gestionar a grandes cracks, los seis futbolistas de la tierra del mito del golf Seve Ballesteros también vivieron su etapa culé con un perfil secundario a la sombra de grandes estrellas.
El pionero de todos ellos fue Nando García. Conocido como el Gavilán este potente centrocampista jugó en dos etapas en el Barça (36-37 y 46-47). La guerra civil truncó su trayectoria en el Barça y cuando el club blaugrana realizó una gira por México, Nando se quedó en el país norteamericano. Su vuelta al Barça el curso 46-47 no fue del todo exitosa ya que Samitier consideraba que era demasiado veterano a sus 34 años.

Nando fue el primer cántabro de la historia del Barça / Archivo
Si en su primera etapa blaugrana el jugador de El Astillero estuvo en un segundo plano ante cracks como Escolà, Vantolrà o Munlloch en su regreso se topó con el genio del legendario ‘Home llagosta’.
Pedro ‘Piru’ Zaballa vivió una delas épocas más duras para el Barça. El extremo de Castro Urdiales vestió de blaugrana entre 1961 y 1967 en una etapa en la que saolo pudo conquistar una Copa de España y una Copa de Ferias.

Peru Zaballa jugaba de extremo / Archivo
El cántabro era un extremo rápido y batallador que marcó 59 goles en los 238 partidos que jugó en el Barça. Zaballa estaba en aquella época a la sombra de jugadores como Fusté o Chus Pereda.
Juan Carlos Pérez, nacido en Santander, es el jugador cántabro que más partidos en la historia del Barça. Entre 1968 y 1975 jugó 289 partidos y sumó 27 goles. Juan Carlos llegó a ser el capitán del equipo antes de que Cruyff asumiera esta responsabilidad. Juan Carlos era un centrocampista muy técnica y con recorrido.

Juan Carlos fue muy importante para Michels / Xavier Valls
En la temporada 73-74 el Barça firmó una de sus mejores temporadas con un Cruyff estelar y un 0-5 en el Bernabéu mítico. Aquel día Juan Carlos firmó un golazo de vaselina digno de un futbolista infravalorado dada su gran calidad. Juan Carlos perdió el sitio a causa del fichaje de un crack como Neeskens.

Juan Carlos era una pieza clave del Barça del Barça de inicios de los 70 / Archivo
Mucho se habló de que la llegada del holandés dejó sin sitio al peruano Cholo Sotil pero pocas veces se recuerda que el centro del campo formado por Juan Carlos, Asensi y Marcial también se rompió y fue una de las claves que explican que el Barça nunca volvió a volar como en el curso 73-74.
El siguiente cántabro en militar en el Barça fue Marcos Alonso. El ‘pichón’ pasó a la historia por su gol al Real Madrid en la final de la copa de 1983. Marcos Alonso era un extremo creativo y con gol que estaba a la sombra de Schuster y Maradonalos grandes cracks del Barça de la década de los 80.

Marcos Alonso jugó con Maradona / Archivo
El santanderino disputó 225 partidos de blaugrana en los que marcó 45 goles. En su etapa de culé entre 1982 y 1987 ganó una liga, una copa, una Supercopa y dos copas de la liga. Además de Schuster y Maradona el carisma del ‘lobo’ Carrasco también dejó en segundo plano el protagonismo der un jugador de gran calidad que no estuvo quizá tan valorado como merecía su talento.
Si hablamos de talento pocos como Iván De la Peña han lucido su inmensa calidad técnica en la cantera del Barça. En este caso el club blaugrana lo incorporó del Rácing cuando era cadete. El santanderio deslumbró en la última temporada de Cruyff como entrenador y acabó convenciendo a Robson que lo acabó situando como titular.

Ivan y Ronaldo hablan con Xavi Aguado / Archivo
Su dupla con Ronaldo en la segunda vuelta del curso 96-97 fue extraordinaria. La llegada de Van Gaal fue el principio del fin del ‘boom’ De la Peña en el Barça. Tras no triunfar en italia volvió al Barça con Gaspart como presidente pero tampoco se consolidó en una etapa blaugrana muy irregular.
El último jugador del Barça cántabro ha sido Pablo Torre. El futbolista de Salto de la Marina que disfruta jugando liberado como mediapunta tal y como le sucedía a De la Peña. El hijo del exjugador del Racing Esteban Torre llegó al Barça de Xavi como una gran promesa pero no cuajó de blaugrana. A Pablo se le pidió que alternara el filial con el primer equipo y su rendimiento no acabó de convencer.

Pablo Torre estuvo a la sombra de Pedri / San Valentín Enriquece
El Barça lo cedió al Girona pero Michel tampoco le dio continuidad. Su vuelta al Barça en la primera temporada de Flick estuvo marcada por momentos brillantes pero la competencia le impidió triunfar. En el Mallorca tampoco está explotando sus inmenso talento.












