España, como número 1 del Ranking FIFA, estará en el primer bombo del Mundial que se lleva a cabo este viernes en Washington DC, por lo que evitará a los grandes cocos de la Copa del Mundo. Sin embargo, en el resto de tres bombos hay rivales muy peligrosos que el conjunto español desea que no le correspondan para no empezar con platos fuertes la competición.
En el bombo 2, Croacia y Marruecos son los rivales más poderosos. España ganó la UEFA Nations League frente a los croatas en los penaltis, pero siempre han sido un rival incómodo en los últimos tiempos. Con Marruecos, por su parte, hay el mal recuerdo de la última eliminación en Qatar 2022 y el crecimiento que ha tenido el conjunto de Walid Regragui, que llegó hasta las semifinales de la última Copa del Mundo.
En el bombo 3 hay un equipo que España no quiere ver ni en pintura como es la Noruega de Erling Haaland y Martin Odegaard. La selección ya pudo con los vikingos en la fase de clasificación para la Eurocopa, pero es un rival que entraña dificultad por el talento individual de algunos de sus futbolistas.
Es el equipo con más enjundia entre estos posibles rivales, con selecciones ya menores del resto de continentes, con la excepción de Escocia, el único equipo que ha ganado en un partido oficial al combinado de Luis de la Fuente.

Scott McTominay ya hizo la vida imposible a España en la clasificación para la Eurocopa del 2024 con Escocia /EFE
El bombo 4 es el de las cenicientas, con la excepción de los cuatro equipos que llegan de la repesca por parte de la UEFA. España solo se puede medir con un conjunto europeo en su grupo, por lo que si le ha correspondido anteriormente se librará de las difíciles selecciones que afrontan el play.off en la zona continental europea.
Italia, Polonia, Suecia, Ucrania o Dinamarca serían realmente complicados en un bombo que se contrarresta con la presencia de selecciones débiles como Jordania, Cabo Verde, Ghana, Curasao, Haití o Nueva Zelanda.
Alta representación
España estará representada en el sorteo del Mundial por su presidente, Rafael Louzán, acompañado del seleccionador, Luis de la Fuente, y el director deportivo, Aitor Karanka.
España llega como una de las grandes favoritas a la Copa del Mundo. El combinado de De la Fuente encadena 31 partidos seguidos oficiales sin perder, igualando el récord que tenía Alemania.
El próximo reto es mantener esta racha el 27 de marzo en la Finalissima ante Argentina, con sede aún por definir, aunque apunta a Qatar. En la ventana de marzo también disputará un amistoso con un rival todavía por concretar.
Fiascos desde el 2010
Esta será la última ventana antes de conocer a los 26 convocados para afrontar el campeonato con el reto de sacarse el mal sabor de boca las últimas citas mundialistas.
Desde que España fue campeona en 2010 en Sudáfrica con el gol de Andrés Iniesta, no ha pasado de los primeros cruces.
En 2014 cayó en la fase de grupos en Brasil con las derrotas frente a los Países Bajos y Chile, en 2018 se estrelló en los octavos de final frente a Rusia con Fernando Hierro en el banquillo en un torneo accidentado por el cese de Julen Lopetegui y en 2022 fue Marruecos la que apeó a la selección de Luis Enrique.

Luis Enrique, abatido después de la eliminación con Marruecos en Qatar 2022 /EFE
En esta ocasión, España parece llegar en un mejor momento, pero todo depende de la temporada y el estado de forma de los futbolistas en el mes de mayo cuando se debe tomar la decisión sobre la lista definitiva.
Luis de la Fuente trabaja con un amplio grupo de jugadores que le han dado buenos resultados, pese a tener bajas tan importantes en los últimos compromisos como las de Lamine Yamal, Nico Williams, Rodri o Pedri. De todos modos, el riojano espera contar con todos ellos en la cita en tierras norteamericanas. La columna vertebral está hecha con la base de los campeones de Europa del 2024.














