Si bien la actualidad deportiva marca que deben ser días de calma para el Espanyol, tranquilo en las aguas de la zona europea, autor de una primera vuelta maravillosa, quinto clasificado (34 puntos) lejos de la agonía que se vive en el pozo… la paz no resulta completa. Porque los blanquiazules se siguen marcando una exigencia coordinada por la gran labor de Manolo Gonzálezcontrariado tras el empate en Valencia ante el Levante, firma final de unas 19 jornadas de rendimiento excelso.
Pero no es suficiente. Su ambición pide seguir sumando, mirando en primera instancia a los 42 puntos -que no es baladí- y luego a no descolgarse. Las segundas partes nunca fueron buenas, reza el adagio popular, y el Espanyol no quiere despeñarse en la segunda vuelta liguera.
Puado durante el partido ante el Levante / FLICKR
Además, una noticia también sacudió de mala manera el presente perico: la grave lesión de Javi Puado. El capitán había conseguido volver a los terrenos de juego, mismos que no pisaba desde octubre, superando así el bache de unos primeros problemas en su rodilla derecha. Los minutos que vio en el derbi apuntaban a multiplicarse ante el Levante, ingresando para disputar los últimos veinte minutos. Pero fue menos. Mucho menos.
Al minuto cayó, casi entre lágrimas, tocándose la misma rodilla maltrecha, y a los 4′ ya estaba fuera. El parte médico del día siguiente fue desolador: rotura de ligamento cruzado anterior y una baja prolongada, tanto que quizá no se le vea más por la temporada 2025/26. El dolor es grande en la parroquia perica, pero ahora toca actuar.

Manolo González, entrenador del RCD Espanyol / RCD ESPANYOL
Porque la de Puado no es la única baja respecto al equipo que comenzó la campaña: Luca Koleosho se desvinculófinalizando su cesión de manera prematura, y ya está disputando minutos con el Paris FC. Y Javi Hernández, otro que tampoco gozó de oportunidades, se marchó al Mirandés a préstamo -y ya golea, debutando con doblete en la Hypermotion-.
Esta coyuntura, entonces, pone al Espanyol en posición de fichar de manera necesaria de cara al mercado invernal que transitamos, unos planes marcados por la hoja de ruta cuyos detalles compartió Manolo González en los micrófonos de ‘Movistar’ de manera somera: “Es el mediapunta que nosotros pedíamos mucho tiempo al club. De hecho, aún seguimos pidiendo a ese tipo de futbolistas también, tener alguno más”, dijo, refiriéndose a Edu Expósito.
En la rueda de prensa de este mismo jueves, previa al encuentro frente al Girona, Manolo matizó sus palabras: “Todo el mundo ha dicho que yo he pedido un mediapunta, pero creo que la prioridad es un extremo o un delantero más. Estoy contento con lo que tenemos, pero si tenemos más bajas nos puede afectar. Si tuviese la certeza de que no habrá más bajas, tiraría con los que tenemos, pero nadie lo sabe y es el momento de traer algo que mejore el nivel de la plantilla”.
Baile de nombres
De cara a esa mediapunta, que no es prioridad, han sonado. Uno de los nombres que se barajó es el de César Gelabert, quien desempeña esa posición en el Sporting de Gijón en Segundaregistrando siete goles y dos asistencias en 20 partidos.
A su vez, sin Koleosho ni Puado, la mira también apunta a los extremos del campo, otro de los puestos que deberían tener movimiento en este mercado para los catalanes. Esta situación, por su parte, también ha frenado la salida de Antoniu Roca, que tenía bastante adelantada la marcha rumbo a Las Palmas, pero que de momento seguirá en el club.
La baja de Puado, al ser de larga duración, permitirá al club usar un porcentaje de su salario para nuevas incorporaciones. Y el nombre más sonado hasta el momento es el de Raúl Moro, quien supo maravillar con el Real Valladolid hace un par de temporadas y terminó marchándose a Países Bajos para firmar con el Ajax.

Raúl Moro, en busca de más oportunidades en el Ajax / STRINGER / EFE
El de Abrera ya pasó por el Espanyol en su categoría de fútbol base, antes de dar el salto a Italia para sumarse a la Lazio. Su alto precio complica la operación, igual que lo hace con Alex Calatrava, polivalente futbolista del Castellón que puede jugar tanto en las bandas como en el centro. Si bien su nombre lleva desde el pasado mercado dando tumbos por las oficinas, la cláusula de 20 millones de euros cierra toda posibilidad.
Finalmente, otra opción que se abrió es la de firmar un delantero, posición que también podía ocupar Puado. Y Ferran Jutglà saltó a escena. El delantero, apuesta fuerte del Celta en el mercado veraniego, está lejos de tener el rendimiento esperadocon solo dos goles en mil minutos. Otro más para el desfile de nombres… aunque la realidad es clara: el Espanyol necesitará fichar.














