Después de diez horas perdidas en la cuarta y diversos problemas técnicos que han persistido en los siguientes días, Nandu Jubany y su copiloto Marc Solá llegaron finalmente al vivac de Riad este viernes para dar por cerrada una larga y complicada etapa justo antes de la jornada de descanso. Un día que todos en el campamento aprovechan para descansar y poner a punto sus vehículos, pero que para el chef catalán supone un paréntesis en su faceta de piloto y un regreso a su rol habitual. Es el día de la paella, esa con la que que Jubany agasaja a sus compañeros tras los primeros días de competición.

Jubany, preparando los ingredientes / KH7/XAVIER BARON
Junto al también cocinero Carles Gaig, quien como Jubany cuenta con una Estrella Michelín, prepararon un ágape para unos 100 amigos del campamento, repitiendo la acción del año pasado que unió a pilotos, mecánicos y staff. Hasta cuatro paellas cocinó la dupla española para hacer más llevadera la dureza del rally.

Un centenar de invitados disfrutaron de la paella / KH7 / XAVIER BARON
Con un par de fogones montados para la ocasión delante de la caravana del equipo, trabajaron durante varias horas para preparar un menú que no se pueden permitir el resto de días de la carrera. Fue el propio Jubany, junto a Gaig el que el viernes se acercó hasta el mercado para seleccionar de primera mano los ingredientes frescos con los que se cocinó la paella: 14 kilos de arroz, langostinos, gambas, sepia, verduras y carne.
Los invitados, por su parte, debían contribuir con aperitivos, bebidas y otros para contribuir al espíritu de equipo y completar un auténtico banquete.
Con optimismo a la segunda semana
El día de descanso ha servido además para pasar página de las complicadas últimas jornadas de competición. Tras la etapa más larga de este Dakar, que arrancó para Jubany con una avería en la bomba de gasolina, el catalán hizo balance. “Después de reparar el coche, que otra vez nos daba problemas, hemos salido a ver cómo iba, pero las dunas no son para nuestro coche ni para mí”, explicada en declaraciones difundidas por el equipo sobre los problemas sufridos.
“Ha sido un día que hemos ido haciendo. No era nuestro terreno hoy. Yo le decía a Marc que iba pisando huevos, pero él me decía que no. De hecho, no hay muchos coches que nos hayan adelantado. Ya atacaremos más adelante”, explicaba el ched de Monistrol de Calders en su llegada al vivac.
Con el mismo optimismo afronta la segunda semana de competición su copiloto, quien confía en poder escalar posiciones. “Estamos contentos porque llega mañana la etapa de descanso y vamos a poder hacer el coche de nuevo para afrontar la siguiente semana“, comentó.














