El cierre de los bares de la Avenida del Baix Llobregat de Cornellàsituada enfrente del Estadio RCDEsigue dando de qué hablar. Hace unas semanas, ‘El Periódico’ desveló que el Ayuntamiento de Cornellà iba a emitir un decreto con el que prohibiría la apertura de cinco locales durante las dos horas previas a los partidos del Espanyol. Y así fue. La mencionada normativa se aplicó por primera vez el pasado 8 de noviembre cuando el cuadro blanquiazul recibió en casa al Villarreal, se repitió el 24 de noviembre durante el Espanyol-Sevilla y tendrá validez tanto en el partido del próximo domingo frente al Rayo Vallecano como en el resto de duelos en los que los pericos actúen como locales esta temporada.
En ese sentido, fue el pasado día 31 de octubre de 2025 cuando los bares recibieron la notificación oficial con un documento al que ha podido tener acceso SPORT en exclusiva y que forma parte de un reportaje que será publicado por este medio el próximo viernes. La pieza contará con las versiones tanto de los bares afectados por el cierre como de la tenienta de alcalde de Presidencia y Seguridad del municipio, Emília Brions Matamalesque atendió a SPORT en una entrevista que también podréis leer el mismo día.
En la carta, enviada a los cinco locales afectados, el Ayuntamiento se escuda en un informe del Inspector de la Guardia Urbana de Cornellà, que asegura que “la situación ha provocado quejas vecinales por el incivismo que se genera, así como problemas de seguridad vinculados a los eventos deportivos”. Refleja la misiva que los locales “se han convertido en puntos de venta de bebidas alcohólicas para el consumo en la vía pública, ya que sus responsables optan por impedir que entren al local”.
“Cánticos violentos, bengalas y petardos”
Además, el ente regulador de la ciudad asegura que “solo se produce en las horas previas a los partidos del Espanyol” y que se concentran “entre 800 y 1.500 personas con un perfil radical muy marcado, que realiza cánticos violentos, lanzan bengalas y petardos, y generan molestias e inseguridad en los vecinos, así como dificultan el paso a los domicilios particulares”. También se añade que “una vez iniciado el partido, la zona queda libre de aficionados y presenta una suciedad significativa que hace necesaria la intervención de los servicios municipales de limpieza”.

Esquina de las calles Avinguda del Baix Llobregat y Sant Jeroni de Cornellà, donde se produjo el atropello masivo con aficionados del Espanyol afectados / DEPORTE
Otro de los argumentos del consistorio tiene que ver con lo que se conoce habitualmente como ‘botellón’. “Pese a las limitaciones impuestas al uso de vasos y botellas de cristal, resulta difícil ejercer un control efectivo y completo“, explican, además de asegurar que “una actuación policial directa podría derivar en problemas de orden público debido al número elevado de aficionados y a su estado de embriaguez“.
Aglomeración de aficionados en la calzada
Pese a no poder actuar, “estas actitudes requieren la presencia estática por parte de los efectivos especializados en el orden público de los Mossos d’Esquadra“, cuerpo que asegura que “el principal problema en la gestión de la seguridad es la gran aglomeración de aficionados delante de los bares que acaban ocupando la calzada de la Avinguda del Baix Llobregat”.
Precisamente en el informe del Inspector de la Comisaría de los Mossos d’Esquadra-Coordinador de Seguridad del RCDEse refleja también que “se debe tener presente la alerta antiterrorista nivel 4” y que “uno de los objetivos principales es el control de la ocupación del espacio público en zonas donde la coexistencia de personas y vehículos sea un riesgo o en aquellas zonas en las que se decida una restricción a determinadas personas o vehículos (como por ejemplo los vecinos del barrio de Riera)“.

El momento de la detención de la mujer que causó el atropello múltiple en Cornellà / RRSS
“Evitar la concentración de radicales”
Por todos estos motivos descritos en el documento, el Ayuntamiento terminó decretando el cierre de los cinco bares de la Avinguda del Baix Llobregat durante las dos horas previas a los partidos del RCD Espanyol, “de manera que no puedan ejercer ninguna actividad comercial durante esta franja horaria”. El objetivo final no es otro que “minimizar el uso indebido del espacio público, evitar la concentración de aficionados radicales y prevenir la venta y consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública”.
Una medida que celebra Emília Briones en declaraciones a SPORT y con la que no están para nada de acuerdo los locales afectadosque también se pronuncian al respecto en un reportaje que podréis leer íntegro este mismo viernes.














