Sergi Altimira pasó siete años formándose en el fútbol base del Barça, equipo que asegura sigue llevando dentro porque forma parte de su vida. Tiene todo el sentido porque su padre, Aureli Altimira, pasó diecinueve años de su vida vinculado al club, desde el fútbol base al primer equipo. Este sábado, defiendo la camiseta del Betis, recibirá al Barça en un partido muy especial. Sevilla es su nuevo hogar y se siente “en casa”. Se nota viéndole disfrutar sobre el césped y lo confirma en una charla en la que no esconde sus sentimientos y muestra la misma honestidad que exhibe como futbolista.

Fuente