Ansu Fati ya no es el futbolista que descubrió el barcelonismo cuando solo tenía 16 años. Aquel delantero salvaje de sus inicios siempre buscaba la portería y el camino más rápido para marcar. Ahora, con 23 años y varias lesiones graves, sabe que necesita que pasen muchas más cosas para lograrlo y su primer gesto es involucrar a sus compañeros.
Se vio en la derrota del Mónaco ante el Madrid (6-1) donde fue titular contra pronóstico: Ansu ha pasado de ser un ejecutor a un facilitador, condicionado por su cuerpo. Los técnicos son conscientes de ello y tratan de darle un contexto para potenciar la nueva versión de Ansu.
De Zerbi ya lo alejó de la banda en el Brighton, también Flick se sumó al carro y lo estamos viendo ahora en el Mónaco: primero con Hütter, cesado en octubre, y ahora Pocognoli, que ante el Madrid colocó a Ansu por detrás de Balogun (un ariete clásico) en un 4-2-3-1.
El todavía delantero azulgrana amenazó con hacer daño al Madrid pero ni siquiera logró arañar al conjunto de Arbeloa. Lo tuvo todo en contra: un Madrid que atropelló al conjunto francés, un equipo al borde del ataque de nervios en el Bernabéu, incapaz de frenar los arreones de Mbappé, Vinicius y Mastantuono.

Vinicius remata ante la atenta mirada de Ansu / JUANJO MARTÍN / EFE
La posesión fue del Madrid y el actual Ansu es un futbolista intrascendente sin balón. Ansu se pasó el encuentro reclamando el balón, pero apenas le llegó en buenas condiciones. Cuando la pelota pasó por los pies del delantero el Mónaco dio sensación de peligro.
La gran oportunidad
Ansu tuvo la oportunidad más clara del Mónaco en la primera mitadpero se lanzó al suelo demasiado pronto para intentar rematar un centro al área. El balón le llegó algo mordido y no calculó bien: en realidad tenía tiempo para rematar sin lanzarse al suelo y la pelota se le marchó fuera.
También apareció en cuentagotas en la segunda parte. Sobre todo como facilitador: suya fue una gran asistencia dentro del área a Balogun que no supo aprovechar y se encontró con Courtois. Ansu se movió en todo momento entre líneas y se comportó más como un ’10’ que como un ‘9’pero sus compañeros no consiguieron conectarlo del todo al encuentro.
Ansu, que esta temporada suma 7 goles con el Mónaco, fue sustituido en el minuto 60 entre pitos del Bernabéu, que le recordó un pasado ya muy lejano. Una actuación que dejó una fotografía borrosa del Ansu actual. Sin el físico de sus inicios, le toca reinventarse y en ese camino parece estar.














