Ansu Fati ya no es el futbolista que descubrió el barcelonismo cuando solo tenía 16 años. Aquel delantero salvaje de sus inicios siempre buscaba la portería y el camino más rápido para marcar. Ahora, con 23 años y varias lesiones graves, sabe que necesita que pasen muchas más cosas para lograrlo y su primer gesto es involucrar a sus compañeros.

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