Víctor Roque (Timóteo, 2005) está como pez en el agua en palmeras. Tomar un billete solo de ida a su Brasil natal fue la mejor decisión posible. De menos a más, terminaría consagrándose como la cara visible del ‘Verdão’cerrando el curso como el máximo artillero de la plantilla que dirige Abel Ferreira.

Fuente