“No hemos podido cambiar la posición de los estadounidenses, pero continuaremos discutiendo de manera constructiva”. Con estas sobrias palabras resumió ayer el Ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, su reunión con los estadounidenses. El presidente Trump quiere comprar Groenlandia, pero se topa con un muro danés. Sorprendente: Rasmussen analizó hábilmente la retórica estadounidense y señaló con delicadeza la realidad.













