La alimentación funcional es una gran aliada de las personas que buscan hábitos saludables con alto valor nutricional. No solo ofrece alternativas deliciosas, sino que proporciona suficiente proteína, grasas saludables y fibra según el caso. Hoy presentamos una receta deliciosa y fácil de preparar con ingredientes estrella: mantequilla de maní y harina de almendras.
Este snack es una victoria para quienes buscan mantener niveles estables de glucosa en sangre. Al utilizar mantequilla de cacahuete natural y harina de almendras, el índice glucémico se mantiene bajo, lo que evita los picos de insulina que suelen provocar los snacks ultraprocesados.
Estas bolitas aportan 5 gramos de proteína por unidad. La combinación de la legumbre (cacahuete) con el fruto seco (almendra) ofrece un perfil de aminoácidos completo en un bocado pequeño. Esta versión, inspirada en la propuesta de Carine Claudepierre para La cocina vegetal conscientees el snack proteico definitivo por su equilibrio de nutrientes y la ausencia total de azúcares refinados.
Receta de bolitas de mantequilla de maní
Para comenzar esta preparación, el secreto está en la calidad de la materia prima. Es fundamental utilizar una mantequilla de maní naturalcuya consistencia sea fluida pero cremosa. Se recomienda elegir una opción elaborada solo con maní, sin ingredientes añadidos.
Ingredientes
- ½ taza de mantequilla de maní natural
- 3 cucharadas de jarabe de arce: Endulzante natural servirá como el pegamento nutricional de nuestra mezcla .
- 1 taza de harina de almendras: El ingrediente clave para aportar estructura, fibra y grasas de alta calidad
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional): Ideal para elevar el perfil aromático y darle un toque gourmet al snack.
Modo de preparación:
Se vierte media taza de esta mantequilla junto con tres cucharadas de jarabe de arceque actuará como agente aglutinante y aportará el toque dulce. También se puede agregar un toque de extracto de vainilla para realzar el aroma.
Una vez que los elementos húmedos estén bien integrados, se incorpora de forma gradual la harina de almendras. Este paso es crucial, ya que aporta una textura suave y masticable, además de dar estructura a la masa sin necesidad de cocción.
Con la ayuda de una espátula de gomamaneja la mezcla hasta que se forme una masa homogénea y maleable. Si la consistencia se siente demasiado pegajosa, el truco profesional es añadir una cucharada extra de harina de avena para ganar firmeza de inmediato.
El toque final consiste en el boleado manual. Para facilitar el proceso, aplica una gota de aceite de coco en tus palmas para evitar que la masa se adhiera. Toma porciones del tamaño de una cucharada y ruédalas suavemente hasta obtener esferas uniformes.
Esta receta rinde exactamente 10 porciones cargadas de energía densa. Para asegurar la mejor experiencia sensorial, es recomendable refrigerarlas en un recipiente hermético. Esto permitirá que las grasas se asienten y la textura sea perfecta, manteniéndose frescas hasta por cuatro días. Como dato adicional, puedes espolvorear las bolitas con cacao en polvo, coco rallado o maní triturado para elevar la presentación.
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