Un viaje a la ciudad de Gante se convirtió en una auténtica pesadilla para una mujer de 56 años de Malmedy (Lieja). En una parada de autobús de la calle Prinses Clementinelaan, fue atacada sin provocación por un vagabundo que la golpeó varias veces en la cara con su propio teléfono móvil. La víctima sólo pudo escapar gracias a la intervención de un taxista. Incluso después del fallo del tribunal del viernes, la agresión del perpetrador no parecía haberse calmado.














