Los benchmarks filtrados del Galaxy S26 Ultra confirman que Samsung repetirá estrategia en Estados Unidos con el Snapdragon 8 Elite 5, pero el Exynos 2600 recorta distancias sin conseguir el sorpasso definitivo
Han aparecido los primeros resultados de Geekbench del Samsung Galaxy S26 Ultra y confirman lo esperado: llevará el Snapdragon 8 Elite 5 a nivel globalsuperando al Galaxy S25 Ultra pero quedándose por detrás del OnePlus 15. Mientras tanto, el Exynos 2600 mejora sus cifras en los modelos estándar y Plus, pero sigue sin destronar al chip de Qualcomm.
La noticia nos llega desde Android Policedonde recogen unas filtraciones del conocido leaker Ice Universe. Las cifras muestran una mejora clara frente al Galaxy S25 Ultra que ya analizamos, aunque nada que vaya a cambiar radicalmente la conversación sobre qué chip es mejor. A estas alturas, con el Unpacked a la vuelta de la esquina, las sorpresas brillan por su ausencia.
El Exynos 2600 sigue sin alcanzar al Snapdragon

La serie Ultra llevará procesadores de Qualcomm, mientras que el modelo Plus y el base se repartirán entre Exynos y Snapdragon dependiendo de la región
Samsung mantiene el reparto de chips por modelos y regiones que lleva aplicando desde hace tiempo: Snapdragon para el Ultra en todos los mercados, y reparto entre Snapdragon y Exynos para los modelos estándar y Plus según la región. La compañía confirmó el pasado noviembre que la distribución global será de un 70% con Snapdragon frente a un 30% con Exynos 2600. Europa seguirá recibiendo el chip coreano en los Galaxy S26 y S26 Plus.
El problema es que, aunque el Exynos 2600 llegó a superar al Snapdragon 8 Elite en filtraciones de agosto, Qualcomm ha vuelto a tomar ventaja con el 8 Elite 5. Samsung recorta la brecha, pero no la cierra. Su proceso de fabricación a 2 nm y la arquitectura de 10 núcleos funcionan mejor que en generaciones anteriores, pero Qualcomm sigue teniendo margen para apretar cuando hace falta.
El Exynos 2600 mejora bastante frente al Exynos 2500 —que nunca llegó a comercializarse por problemas de sobrecalentamiento—, especialmente en rendimiento multinúcleo. Eso significa que en tareas sostenidas, como renderizado de vídeo o procesamiento de IA, el chip coreano se acerca más a lo que Qualcomm consigue con su Adreno 840. Pero acercarse no es suficiente cuando la competencia sigue por delante.
Las filtraciones de octubre generaban dudas sobre posibles problemas térmicos, pero los benchmarks actuales indican que Samsung ha conseguido estabilizar el chip lo suficiente como para competir sin que el móvil te queme la mano. El consumo energético sigue siendo una incógnita hasta que alguien pueda medir el terminal en condiciones reales.
El Galaxy S26 Ultra mejora sus cifras frente al S25 Ultra de forma notable, pero no supera al OnePlus 15que sigue siendo el móvil Android más rápido en benchmarks sintéticos. Samsung tiene el mejor hardware disponible en el mercado —pantalla, cámaras, integración con el ecosistema Galaxy—, pero no el procesador más rápido… en los tests. Y no olvidemos que lo que manda siempre son los casos de uso real.
La experiencia de uso depende de muchos más factores que los puntos de Geekbenchpero Samsung y Qualcomm siguen midiendo fuerzas en ese terreno año tras año. Mientras tanto, las filtraciones han dejado muy poco margen para sorpresas: ya conocemos los procesadores, las configuraciones de memoria, las especificaciones de cámara e incluso funciones como la Privacy Display. El Unpacked de finales de febrero servirá más para confirmar precios y disponibilidad que para revelar nada nuevo.











