El satélite número 35956 de la compañía sufrió una anomalía a 418 km de altura, perdiendo el control y liberando una nube de fragmentos en la órbita de nuestro planeta
Un satélite de la megaconstelación Starlink, de SpaceX, ha sufrido una anomalía en órbita que ha provocado su descontrol y la creación de una nube de basura espacial, el incidente, ocurrido el miércoles **17 de diciembre **a una altitud de 418 kilómetros, ha llevado a la compañía a perder toda comunicación con la nave.
Según un comunicado oficial de Starlink en la red social X, la anomalía provocó la “liberación de un pequeño número de objetos rastreables de baja velocidad relativa”estos términos técnicos, junto con la pérdida de comunicaciones y el “venteo” del tanque de propulsión, se pueden interpretar como indicios de una explosión o ruptura interna del satélite.
Un fallo catastrófico y sus consecuencias
El satélite afectado, identificado con el número 35956 y que fue lanzado recientemente (el 23 de noviembre de este año) un fallo repentino durante un proceso rutinario que tuvo consecuencias inmediatas: su altitud orbital decayó rápidamente en unos 4 kilómetros y comenzó a girar sobre sí mismo sin control.
El 17 de diciembre, Starlink experimentó una anomalía en el satélite 35956, lo que provocó la pérdida de comunicaciones con el vehículo a 418 km. La anomalía provocó la ventilación del tanque de propulsión, una rápida caída en el semieje mayor de aproximadamente 4 km y la liberación de una pequeña cantidad de elementos rastreables…
– Enlace estrella (@Starlink) 18 de diciembre de 2025
La empresa de rastreo LeoLabs, que opera una red de radares para monitorizar la órbita terrestre baja, detectó “decenas de objetos” alrededor del satélite tras el evento, su análisis preliminar apunta a que la causa más probable fue un fallo en una “fuente energética interna”, descartando una colisión con otro objeto o basura espacial preexistente, la hipótesis principal es una ruptura del tanque de propulsión del satélite, cuyo contenido a presión habría actuado como un chorro descontrolado, impulsando y haciendo girar la nave.
1/ Las herramientas de diagnóstico orbital de LeoLabs capturaron evidencia temprana del evento de creación del fragmento SpaceX Starlink 35956 el 17 de diciembre de 2025.
— LeoLabs (@LeoLabs_Space) 18 de diciembre de 2025
SpaceX ha activado sus protocolos de seguridad y está coordinándose con la NASA y la Fuerza Espacial de Estados Unidos para rastrear la trayectoria tanto del satélite principal como de los fragmentos generados, en su comunicado, la compañía trató de enviar un mensaje de tranquilidad, afirmando que “el satélite está mayormente intacto” y que su trayectoria actual lo sitúa por debajo de la órbita de la Estación Espacial Internacional (ISS), “por lo que no supone ningún riesgo para el laboratorio orbital o su tripulación”.
El accidente ocurre apenas una semana después de que SpaceX reportara un peligroso acercamiento entre otro de sus satélites Starlink y una nave de una misión china reciente, que llegó a estar a** unos 200 metros de distancia,** en esa ocasión, el vicepresidente de ingeniería de Starlink, Michael Nicolls, denunció públicamente la falta de coordinación con los operadores chinos y abogó por una mayor transparencia y normas de tráfico espacial internacionales.
Cuando los operadores de satélites no comparten las efemérides de sus satélites, pueden producirse aproximaciones peligrosamente cercanas en el espacio. Hace unos días, se desplegaron 9 satélites desde un lanzamiento desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan en el noroeste de China. Hasta donde sabemos, no hay coordinación o…
—Michael Nicolls (@michaelnicollsx) 13 de diciembre de 2025
SpaceX afirma que sus ingenieros están trabajando para identificar la causa raíz de la anomalía del satélite 35956 y que ya están en proceso de desplegar un parche de software para el resto de la flota que aumente las protecciones contra este tipo de eventos.
Entiendo que en Estados Unidos se permite un poco todo, pero incidentes como este me hacen pensar que quizás no sea la mejor idea dejar que cualquiera con el dinero suficiente ponga cosas en órbita, igual hace falta un poco de regulación antes de que Elon o algún colega suyo se cargue a la Estación Espacial Internacional.













